El pasado delictivo de una época dorada

miércoles 1 de julio de 2009

Miguel F. Gómez Vozmediano, profesor de la Universidad Carlos III de Madrid y doctor en Historia Moderna impartió el pasado 19 de junio la conferencia ‘Justicia y delincuencia en Valdemoro durante la Edad Moderna’, organizada por la Asociación Histórica Las Fuentes de la Villa, y que tuvo lugar en el Centro de Asociaciones de la localidad.

El profesor propuso un viaje en el tiempo hasta una sociedad muy lejana y opuesta a la actual, donde el pasado era más importante que el presente, donde el mérito propio no importaba y en la que era más valioso haber nacido en el seno de una buena familia que tener dinero. En la Edad Moderna, que abarcó los siglos XVI, XVII y XVIII, la justicia todavía no era igual para todos. El drama y la miseria se hacían presentes a través del hambre, la muerte, la peste y la guerra.

En la España de hace más de trescientos años la mujer estaba relegada a tres papeles: “madre, monja o prostituta”. Además, tanto si quería casarse como entrar en un convento, lo esencial era que contase con una dote para poder hacerlo. La justicia tampoco estaba de su parte: las condenas eran bastante más severas que las que se imponían a los hombres y por si fuera poco, el testimonio femenino ante un asesinato o un hurto equivalía al de un niño y no se le daba, ni mucho menos, el mismo peso que cuando el testigo era un hombre.

Según textos de la época, las cárceles eran “paraderos de malhechores, asilos de prostitutas y vertederos de basuras” donde iban a parar los hombres de mala vida de la Corte. “Las cárceles de antes eran de cachondeo; muchas no tenían ni rejas. La gente entraba y salía como Perico por su casa”, comentó Gómez Vozmediano, que relató muchas más curiosidades, como que los campesinos no podían ser encarcelados por deudas porque entonces no podrían pagarlas, o que las puertas de las cárceles no cerraban ni de día ni de noche.

Según consta en los archivos municipales, Valdemoro contó con cárcel pública a partir de 1577. Pero antes de aquella fecha, ¿adónde iban a parar los acusados? Gómez Vozmediano lo explicó: “Se utilizaba la casa de un particular que tuviera unas rejas medio buenas donde fuera imposible escaparse o bien una casa de las mujeres de mayor edad de la localidad”. Las cárceles estaban colocadas en lugares céntricos de las ciudades, ya que a los presos se les soltaba, con grilletes, para que mendigasen cerca de los mercados, donde podían ganarse el sustento diario.

En la conferencia también hubo tiempo para hablar del bandolerismo en la Edad Moderna. Los bosques eran los sitios preferidos por los bandidos para cometer sus fechorías. La mayoría de los asaltos se producían alrededor de las ciudades y caminos reales. Valdemoro era un lugar de descanso en el camino hacia el Palacio Real de Aranjuez y también una de las localizaciones preferidas por los bandoleros, que asaltaban las carretas que regresaban de vender aguardiente, el producto que más importaba la villa valdemoreña en el siglo XVII.

‘Cabeza Gorda’, ‘Fernandillo’, ‘El Rey de los Hombres’ o ‘El Destroza Braguetas’ son sólo algunos de los apodos por los que se conocían a estos salteadores de caminos, temidos por su mala fama de ladrones, asesinos y violadores.

Puzzle jurisdiccional

En la Edad Moderna la jurisdicción también era una fuente de enfrentamientos entre las villas y sus lugares. Los conflictos de competencias estaban a la orden del día. “En esta época no se puede hablar de justicia sino de justicias”, aseguró Miguel F. Gómez Vozmediano. “Existían hasta ocho jurisdicciones diferentes para juzgar, por ejemplo, un asesinato en la villa de Valdemoro”. En la mayoría de los casos, se producían problemas porque los límites jurisdiccionales estaban mal definidos y muchas veces eran ignorados. Tampoco existían normas que delimitasen las competencias de cada organismo y pese a la infinidad de leyes promulgadas, éstas no se cumplían.

Ser nombrada villa era muy importante porque daba prestigio al lugar. Vivir en una villa como la de Valdemoro garantizaba, entre otros privilegios, que los alcaldes fueran elegidos entre los vecinos de la localidad. Eso sí, el sistema de elección era al azar: se ponían dos cántaros, en uno los que eran de origen noble y en otro cántaro se ponían los nombres de los demás habitantes que pagasen sus impuestos. La mano inocente de un niño sacaba el nombre del ganador.

La importancia que se le daba a la vida en aquella época era muy distinta de la que se le da hoy en la sociedad actual. “Antes la muerte rondaba a diario a los niños y ancianos y estaba tan presente que el morir o el vivir no era algo realmente importante. Lo importante era la salvación eterna”, afirmó el conferenciante. “Por eso los hospitales tenían muchos más capellanes o sacerdotes que médicos, y para lo buenos que eran los médicos, pues casi mejor”.

En una hora y diez minutos pasaron por nuestra imaginación tres siglos, los que comprenden la Edad Moderna. A través de estas pinceladas, Gómez Vozmediano presentó una época llena de defectos, pero también repleta de virtudes. “Es la cara y la cruz de una sociedad que lo mismo se denomina Siglo de Oro desde las ciencias y las artes, pero que desde el punto de vista social se puede hablar más de bronce que de oro”, concluyó.

Tuenti ya existía en nuestras carpetas del colegio

jueves 11 de junio de 2009

¿Quién no ha empleado tardes enteras buscando y recortando las fotos perfectas para decorar la carpeta de los apuntes? Todos hemos pasado por nuestra etapa “carpetera” en mayor o menor medida. En los últimos años, películas como ‘Mentiras y gordas’ y series como ‘El internado’ han conseguido que los adolescentes forren sus carpetas con pegatinas y recortes de revistas de sus ídolos favoritos. Pero el fenómeno fan no es nada nuevo; y si no, que se lo pregunten a las generaciones de los setenta, ochenta y noventa.

Para viajar unas cuantas décadas atrás he tenido la ayuda de varios vecinos de Valdemoro que me han contado, sin ruborizarse, lo que llevaban dentro de sus archivadores cuando eran mozos.

En primer lugar, todas las generaciones coinciden en una serie de motivos curiosos que no pasan de moda nunca: billetes de Metro, pegatinas de cerveza, entradas de cine y cartones de tabaco. ¿Te suena? Luego están los “carpeteros” más originales del mundo, a los que cualquier cosa les sirve para decorar: las anillas de los botes de refresco, envoltorios de Sugus, partituras de piano, hojas secas y recortes de periódicos. Y en un grupo aparte se encuentran los más oscuros, buscadores de esquelas y necrológicas.

Las carpetas siempre han sido un complemento más cuando uno iba a clase. Lo importante era ser original y creativo, aunque fuera con unas tapas negras sin forrar. Los chicos siempre han llevado a famosas: Sabrina (la de “Boys”), Samantha Fox y Kyle Minogue; ellas preferían a Michael Jackson, Paul McCartney y George Michael. Ahora evidentemente los gustos son distintos: Elsa Pataky, Jonas Brothers y Hugo Silva están entre los más recortados.

Con independencia de la temática, la carpeta de cualquier estudiante se convierte en su propio diario, ya que refleja su mundo interior. Un mundo interior que, por supuesto, trata de compartir con todos sus amigos. ¡Anda! Acabamos de toparnos con el antecedente de las redes sociales.

Muchos jóvenes acostumbraban a pegar fotos suyas (cumpleaños, campamentos, viajes, mascotas…) por fuera de la carpeta. Después sus compañeros las firmaban, escribían dedicatorias y mensajes, y dibujaban alguna cara graciosa. Ahora la moda está en Tuenti y Facebook, pero se hace exactamente lo mismo, sólo que para mucha más gente. Y al igual que hay muchos que no se apuntan a las redes sociales, también hay quienes decoran sus carpetas sólo por dentro porque no quieren mostrar su intimidad a los desconocidos.

Con el veinte cumpleaños de Internet todo el mundo opina que este invento ha revolucionado nuestras vidas. También a nuestras carpetas; porque ahora encontramos las imágenes mucho más rápido, las retocamos y las imprimimos sin ninguna dificultad. Y es también en la Red donde todas las generaciones confluyen y comparten a sus reyes y reinas. Los tuyos, ¿se encuentran aquí?

Se buscan casillas para el Monopoly español

domingo 15 de marzo de 2009

Mr. Monopoly aterriza en España en busca de las 22 ciudades que figurarán en la nueva edición del famoso juego de mesa. Los propios jugadores tendrán el privilegio de elegir sus localidades favoritas. Marzo ha sido el mes de las votaciones, que se han realizado por Internet.

Por un lado, hay una lista cerrada con 65 localidades españolas. De ellas saldrán 20 ganadoras. Para las dos casillas restantes la votación es libre, por lo se puede elegir cualquier pueblo de la geografía española… ¿Te imaginas comprar propiedades en la calle Valdemoro?

El Monopoly es uno de los juegos de mesa más vendidos del mundo, con casi tantas ediciones en el mercado como años de antigüedad (más de setenta). Es muy complicado saber quién fue el verdadero inventor del Monopoly, porque mucha gente se confeccionaba sus propios tableros caseros. Sin embargo, sí sabemos que fue Charles Darrow quien lo patentó en 1935 y vendió sus derechos el mismo año a la empresa juguetera Parker Brothers.

Darrow era un vendedor de Pensilvania que tuvo la idea de nombrar las calles con los lugares de veraneo por donde él viajaba con sus mercancías. La primera vez que lo presentó se lo rechazaron por tener 52 errores de jugabilidad, como por ejemplo que las partidas duraban mucho tiempo. Desde entonces se han vendido más de 250 millones de copias en 103 países y en 37 idiomas.

Existen versiones del Monopoly para todos los gustos. Los hay de ciudades como Madrid, Zaragoza o Barcelona; de series de televisión como Los Simpsons o Padre de familia; incluso las sagas más famosas del cine pueden presumir de tener uno, como en el caso de El señor de los Anillos y La Guerra de las Galaxias. Pero todavía hay muchos más: James Bond, Elvis Presley... Hasta Google tiene el suyo. Y si no te convence ninguno, existen webs en Internet donde puedes diseñarlo a tu gusto.

El objetivo del juego es conseguir el monopolio de la ciudad a través de la adquisición de todas las propiedades. Mediante turnos, los participantes mueven sus fichas por el tablero. Como en la vida real, uno puede comprar, construir, pagar el alquiler o perderlo todo. Sin embargo, en tiempos de crisis lo más aconsejable es no correr riesgos y utilizar billetes de mentira.

Para terminar, te dejo algunas curiosidades que pueden servirte para el Trivial, otro mítico juego de mesa. Según la empresa estadounidense Hasbro, la actual dueña de los derechos del Monopoly, la partida más larga en un árbol duró 286 horas, en una bañera 99 horas y haciendo el pino 36 horas. Además, según el Libro Guinnes de los récords es el juego de mesa más jugado en todo el mundo: más de 500 millones de personas han negociado con sus calles.

¡Date muuucha prisa!

domingo 1 de marzo de 2009

El otro día una amiga me contó que se había pasado el domingo entero viendo vacas. Yo la escuchaba atónita porque creía que le encantaba el campo y se había ido a visitar una granja. La conversación se tornó realmente extraña cuando me dijo que había visto una en el Metro, que las había de colorines y que pesaban mucho. Yo me dije: “No es posible que haya intentado cargar con una a la espalda, ¿o sí?”. Entonces le pregunté: “¿Pero dónde te has ido a ver vacas, chiquilla?”. Y ella me explicó lo de la CowParade.

Desde el mes de enero, 105 vacas decoran las calles de Madrid. Se trata de diferentes modelos que han sido pintados por artistas, diseñadores gráficos y otros profesionales. Hasta personas anónimas han aportado su granito de arena en la decoración de estos animales fabricados con fibra de vidrio a escala real. Cada figura pesa aproximadamente 60 kilogramos, cifra a la que hay que sumar los 400 kilos de la base a la que va atornillada.

Si todavía no has tenido el gusto de toparte con estos simpáticos rumiantes, tienes que darte prisa porque la CowParade madrileña se acaba el 21 de marzo. Las protagonistas del desfile vacuno están colocadas por distintos puntos de los distritos de Salamanca, Centro y Retiro. La página oficial del evento (www.cowparademadrid.com) ofrece un mapa con la ubicación de todos los ejemplares. Pero antes de ir a verlos, asegúrate de que no se encuentren en el “Hospital de vacas”, donde se encargan de su reparación.

El arte callejero de la CowParade ha recorrido todo el mundo. Más de 200 millones de personas en 50 ciudades se han fotografiado con 5.000 vacas diseñadas por 10.000 artistas y patrocinadas por más de 2.000 empresas. Pero el dato más importante son los 13 millones de euros que se han recaudado hasta la fecha a través de la subasta solidaria.


La idea se le ocurrió a Walter Knapp, un director artístico que en 1998 decidió realizar una exposición de arte urbano con 800 vacas de tamaño natural por la ciudad de Zurich, en Suiza. Las calles de Barcelona, París, Londres, Tokio o Buenos Aires ya han sido testigos del fenómeno. Ahora Madrid también puede presumir de CowParade.

El 16 de abril se subastarán las mejores obras. La recaudación irá destinada a entidades sin ánimo de lucro como Manos Unidas, Asociación Española Contra el Cáncer y Fundación Hospital Universitario Niño Jesús, entre otras. La subasta estará abierta al público en general por lo que, aunque estamos en tiempo de vacas flacas, siempre puedes pujar por tu favorita.

Las hay para todos los gustos: de pie, agachadas, con alas, de colores, hechas a base de tetra briks, con capote y traje de luces, y hasta acompañadas por un madroño. Déjate conquistar por este evento cultural y solidario con forma de vaca. No te quedes con las ganas y diseña la tuya desde la web oficial. Yo no he podido resistirme y he pintado la mía. ¿Se te ocurre un nombre para bautizarla?

Ángel Utrillas nos regala nuevas historias

sábado 7 de febrero de 2009

Este mes quiero recomendarte un libro. No, algo mucho mejor, en esta ocasión voy a invitarte a leer todas las obras de un escritor, las publicadas y las que están por llegar. Grábate bien su nombre en la memoria porque este autor seduce a todos los lectores que se acercan a su primera novela. Ángel Utrillas Novella presentó Tiempo de cerezas, su segunda obra, el pasado 9 de enero en el Salón de Actos de la Biblioteca Ana María Matute de Valdemoro.

Turolense de nacimiento y valdemoreño de adopción, Ángel Utrillas nos trae la historia de un hombre que tras la Guerra Civil debe incorporarse a la División Azul en Europa, donde se le da por muerto. Treinta y cinco años después regresa a España para retomar su vida anterior como si el tiempo nunca hubiera seguido su curso. Con esta novela basada en hechos reales, el autor se enfrenta a un género literario radicalmente distinto del que empleó en su obra de presentación. “No quiero que se me encasille como si fuera el escritor de los fantasmas o el escritor de novelas fáciles de capa y espada”, explicó.


Entre las páginas de Tiempo de cerezas anida un relato de amor y esperanza, escrito con un lenguaje muy cuidado y fiel al registro lingüístico de sus protagonistas. “Es una novela para leer con mucha calma”, comentó Utrillas al mismo tiempo que lanzaba un reto a los asistentes: “Me gustaría que os preguntaseis qué habríais hecho vosotros si estuvierais en su lugar”.

Y es que los personajes son las grandes joyas del libro: María es la esposa que recibe la visita tardía e inesperada de su marido Pedro, quien alberga la esperanza de recuperar su vida junto a su familia; Joaquín es un hombre obligado a luchar dentro de la División Azul y la entrañable doña Nieves es una señora que todos los meses envía a Franco una carta, la misma siempre, que sabe recitar de memoria.

El primer libro de este escritor local se titula Silbando en la oscuridad, que circula en su segunda edición y del que ha vendido más de 1.000 ejemplares. También surgió a raíz de acontecimientos reales, los que el propio Ángel Utrillas vivió durante los siete años que estuvo trabajando de guardia de seguridad en un edificio madrileño. Según el autor, se trata de un lugar donde ocurren sucesos extraños e inexplicables. “No me atrevo a decir que los fantasmas existen, pero allí pasan cosas raras”, dijo en respuesta a una de las preguntas de los asistentes.

Silbando en la oscuridad se sitúa en esa misma construcción, que en el siglo XVII albergaba el Convento de las Arrecogidas. A través de saltos en el tiempo, los capítulos impares relatan acontecimientos ocurridos en 1623 en el Madrid de los Austrias durante el reinado de Felipe IV. Los capítulos pares se sitúan en una fecha próxima al nuevo milenio, 1999. Sin duda, el verdadero protagonista es el edificio: un testigo de la Historia donde las épocas se llegan a mezclar hasta tal punto que el tiempo no importa.

El novelista manifestó que la mayor recompensa recibida ha sido encontrarse con el cariño de los lectores y haber recuperado muchos amigos con los que había perdido el contacto. Está a punto de terminar La profecía del silencio, que es la segunda parte de Silbando en la oscuridad. Si quieres conocer más sobre Ángel Utrillas puedes visitar su página oficial, donde encontrarás otros relatos suyos y podrás ponerte en contacto con él. Desde Vivir Valdemoro le deseamos mucha suerte para que pueda seguir publicando todas las historias que le quedan por contar.

Un vecino interesante

lunes 12 de enero de 2009

Las Asociación de Investigación Histórica Las Fuentes de la Villa se reunió el pasado 19 de diciembre en el Centro Ramón Areces para compartir con los valdemoreños un pedazo de la Historia de la localidad. Bernardo José García García, profesor titular de la Universidad Complutense de Madrid y doctor en Historia moderna, impartió una conferencia sobre el duque de Lerma y su relación con Valdemoro. El ponente repasó algunos aspectos de la vida de este personaje y aportó recientes averiguaciones.

La biografía de Francisco de Sandoval y Rojas, más conocido como duque de Lerma, ha llegado hasta nuestros días “incompleta” y “demasiado sesgada”, en palabras de Bernardo J. García. Sin embargo, en la década de los noventa han surgido distintos estudios acerca del valido de Felipe III que han aportado nuevos rasgos sobre este político que vivió a caballo entre los siglos XVI y XVII.

Pero ¿a qué se dedicaba un valido? Se trataba de una figura muy próxima al rey. Era su apoyo diario en la gestión del reino, por tanto, un protector de gran influencia. También llamado “privado” o “favorito”, era un primer ministro que coordinaba la política general. El conferenciante matizó la definición: “No es que su firma tenga el mismo poder que la del rey, sino que comunica su voluntad, aunque en algunos momentos parece una figura mimética”.

Del primer duque de Lerma se sabe que nació en Tordesillas en 1553 y que murió en 1625 en Valladolid, que estuvo casado con Catalina de la Cerda y que se salvó de la muerte por convertirse en cardenal. Lo estudiamos en algún momento de nuestras vidas en la asignatura de Historia, pero ¿sabías que le gustaba aparentar menos edad de la que tenía? Bernardo J. García reveló algunos aspectos de su vida que nunca vimos en clase o que, al menos, no se nos ocurrió preguntar. Como, por ejemplo, que el duque era bastante coqueto, pues le gustaba teñirse la barba y llevaba el pelo corto a la moda de la época.

A Francisco de Sandoval y Rojas también le encantaba la arquitectura y se gastó centenares de miles de ducados en construir. Dejó su huella perdurable en muchas localidades españolas (Valdemoro es un ejemplo de ello) y transformó muchas de las áreas públicas de la Corte, donde trataba de crear espacios de privacidad para el rey, que necesitaba un respiro dada su apretada agenda.

¿Cuáles eran las aficiones del duque y los demás nobles? En primer lugar, a la gente acomodada le gustaba visitar los conventos de clausura. “Llegó a haber una demanda excesiva de bulas especiales para que la familia del rey y los cortesanos pudieran alojarse allí en busca de tranquilidad e intimidad”, explicó García. “Existía una verdadera pasión por la devoción más austera”, sobre todo, “se produjo un boom de las Clarisas y todas las demás órdenes Descalzas”.

Pero a los reyes también les gustaba la fiesta, el baile y los toros. Mandaban construir plazas de gran tamaño sólo para el ocio. Uno de sus pasatiempos favoritos era el juego de cañas, donde competían con sus mejores caballos para lanzárselas unos a otros. Por la noche en el sarao se otorgaban los premios: al “mejor vestido”, al del “mejor caballo”, al “equipo ganador”, al “más elegante en el paseo”…

Pero dejemos un poco las fiestas y volvamos a Valdemoro cuando era una villa de tan sólo 600 habitantes. En 1602, el duque de Lerma se la compró al marqués de Auñón por un total de 120.000 ducados. Y es que se trataba de una zona clave, pues era un paso obligado para ir a Aranjuez, lugar de residencia estable de la Familia Real. Sobre tierras valdemoreñas, que hoy cuentan con 53.188 habitantes (datos de 2007 del Instituto Nacional de Estadística), el valido ordenó construir un pequeño palacete, una plaza bastante amplia para sus fiestas, amplió la Iglesia y fundó la Orden de las Clarisas.

De aquellas monjas del siglo XVII se conserva una lista con sus nombres y apellidos junto a los ofrecimientos de penitencia que hicieron para su patrón, el duque de Lerma. Se trataba de oraciones, esfuerzos y mortificaciones que las religiosas realizaban voluntariamente para que el privado gozase de buena salud. Desde la “Clarisa friolera que propone que va a pasar todo el frío que pueda” hasta “la monja que se compromete a limpiar la cocina y la que va a buscar una cama incómoda para dormir”, pasando por la que “va a hacer grandes caminatas dentro del convento”, describió el ponente.

La conferencia de Bernardo José García García nos transmitió una imagen llena de matices del duque de Lerma, un personaje poco conocido para muchos de nosotros pero de gran relevancia para su época. Y así fue cómo los valdemoreños pudieron rescatarlo de la Historia durante una tarde del recién despedido 2008.

José Antonio Marina: “Las drogas no son un problema, son una mala solución a un problema”

domingo 16 de noviembre de 2008

Según el último informe del “Defensor del Profesor”, un servicio telefónico puesto en marcha por la Asociación Nacional de Profesionales de la Enseñanza (ANPE), los alumnos son cada vez más respaldados por sus padres en su rebelión contra el maestro. Durante el periodo del 31 de octubre de 2007 al 31 de octubre de 2008, los casos atendidos por este servicio en el conjunto del territorio español ascendieron a 3.419. Las relaciones conflictivas entre profesores y familias se pueden apreciar en las quejas de los docentes por acoso y amenazas de los padres (15%) y por denuncias por parte de éstos (24%, el triple con respecto al año pasado). Las agresiones físicas suponen el 3% de las quejas.

Cercano a esta realidad por su trabajo como profesor de instituto, el filósofo José Antonio Marina impartió la conferencia Colaboración escuela y familia el pasado 12 de noviembre en Valdemoro, dentro del marco de las VIII Jornadas de Prevención organizadas por el Ayuntamiento. El ensayista convocó a los presentes a la acción para escapar del círculo vicioso de excusas que nos lleva a culparnos entre nosotros sin llegar a ningún acuerdo en el aspecto educativo.


La felicidad estuvo muy presente en su disertación. El conferenciante la definió como una “armoniosa satisfacción de nuestras dos grandes necesidades: sentirnos bien y que se reconozcan nuestros progresos. Para Marina, “las drogas no son un problema” sino “una mala solución a un problema”. De ahí que, según él, muchas personas las consuman porque piensen en ellas como un atajo hacia la felicidad.

El filósofo también hizo hincapié en la necesidad de un sistema educativo que fomente en los jóvenes los recursos suficientes durante la época en la que están tutelados, para que “cuando tengan que salir al aire libre” sepan enfrentarse a las dificultades “que ni los padres ni los docentes” pueden resolver.

Marina pidió la colaboración directa de las familias en sus hogares para hacer más efectiva la enseñanza de los docentes dentro de la escuela. “Es importantísimo que los padres hagan al menos tres cosas”, enumeró el ponente, “organizar el horario de sus hijos, vigilar si cumplen sus deberes educativos y lo más fundamental: que hablen siempre bien de la escuela en casa”.

Según el autor, las relaciones entre la familia y la escuela se han estropeado porque ha cambiado la figura del niño, que se ha convertido en “el rey de la casa” al que hay que satisfacer todos sus deseos. Y quien se opone, se convierte en el enemigo. Por esta razón, recomienda poner límites a los hijos desde muy pronto, con el objetivo de que aprendan que “unas cosas tendrán que hacerlas por gusto y otras por deber, al igual que sus padres”.

En la conferencia, Marina invitó a los asistentes a unirse a la acción a través de la web Movilización Educativa, porque como dice el lema de esta iniciativa: “para educar a un niño hace falta la tribu”. Es decir, que si queremos que las soluciones educativas funcionen, es necesario recuperar la ayuda de toda la sociedad.

Para terminar, el profesor se dirigió a todos sus compañeros de oficio, a quienes describió como “la conciencia educativa de la sociedad” y animó a tomar la iniciativa. Pero en este llamamiento tampoco se olvidó de los padres y de la necesidad de aunar fuerzas entre todos. “O trabajamos juntos o nuestros hijos van a ser unos maleducados”, aseveró.

(Publicado en Vivir Valdemoro)

 
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