jueves, 22 de mayo de 2008

Nos sumamos a la Creative Commons

¿Qué es esa "c" encerrada en un círculo que acompaña a todas las marcas? Se trata del acrónimo de la palabra inglesa "copyright" ("derecho de copia"), expresión que indica que el derecho de copia está reservado. Esto quiere decir que para poder utilizar, modificar o reproducir el elemento que vaya acompañado de este simbolito hay que pedir permiso al autor, que es el único dueño de los derechos de su obra hasta que los cede.

Con la infinidad de páginas que hay pululando por el ciberespacio, ¿cómo es posible controlar si alguien copia algo nuestro? Imagina que escribes la historia de tu vida y quieres ponerla en Internet para compartirla con los demás. Meses más tarde, descubres que un cibernauta declara con orgullo -y sin vergüenza- que ese texto lo ha escrito él. ¿Cómo reaccionar?

A muchos no nos importa que nuestras obras se difundan por la Red; es más, nuestra vanidad nos empuja a buscar en Google las palabras claves de lo que hemos escrito, o incluso, nuestros propios nombres. Lo que a lo mejor no nos hace tanta gracia es que se nos copie (una parte o íntegramente) y que eso pase por la creación de otra persona. Para solucionarlo, la C del círculo se convierte en CC.

Creative Commons
(CC) es una organización no gubernamental sin ánimo de lucro cuyo principal objetivo es reducir las barreras legales que presenta la creatividad. Su fin es fomentar la cooperación y el trabajo en equipo, siempre basándose en la libre elección de cada uno. El creador puede proteger sus obras y a la vez permitir ciertos usos de las mismas, lo que se conoce como tener "algunos derechos reservados".

Así que, como quiero compartir mis textos con los demás, pero también me gustaría proteger mi trabajo para no encontrármelo cualquier día en el sitio más insospechado, he decidido sumarme a la Creative Commons. Es muy fácil y sencillo. Cada persona elige su propia licencia. La de este espacio ha adoptado la siguiente: Reconocimiento - No comercial - Sin obras derivadas 2.5 España. Esto quiere decir que "la persona debe reconocer los créditos de la obra de la manera especificada por el autor (pero no de una manera que sugiera que tiene su apoyo o apoyan el uso que hace de su obra)". Además, no se puede utilizar este blog con fines comerciales y tampoco se puede alterar lo escrito para generar una obra nueva a partir de ésta.


En conclusión, copiar podéis copiar, pero poned mi nombre por algún sitio, que así me llevaré la sorpresa cuando me busque en Google.

1 comentarios:

Javier Escolar Téllez dijo...

Lo que debería suceder es que el respeto saliese de dentro de la gente. Qué menos que reconocer de dónde has obtenido un texto, un dato, un recurso, etc.